El libro recorre el viaje que el arquitecto Juan Borchers realizó por Europa y el Mediterráneo entre 1948 y 1950, una experiencia decisiva en la formación de su pensamiento. La observación de la arquitectura occidental y el estudio de textos fundamentales configuran las bases de su obra.
A través de las nociones de apariencia, naturaleza y escala, la publicación ofrece una aproximación sugerente a una de las figuras más singulares de la arquitectura chilena.