Esta obra colectiva aborda la arquitectura moderna desde una perspectiva regional, poniendo en valor experiencias desarrolladas fuera de los grandes centros de Iberoamérica. A través de diversos estudios, propone metodologías para comprender un patrimonio adaptado a contextos climáticos, sociales y culturales específicos.
Con casos de distintas escalas y territorios, ofrece una mirada crítica sobre la vigencia y conservación de la arquitectura del siglo XX.