Este libro ofrece una mirada crítica a los inicios de la universidad chilena en el tránsito al siglo XX. A través de diversos estudios, examina cómo las instituciones comenzaron a redefinir sus modelos frente a las nuevas demandas de la modernidad.
Al rescatar procesos poco abordados, aporta una lectura renovada sobre los orígenes del sistema universitario en Chile.